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domingo, 30 de octubre de 2011

La leyenda del Cristo, el Cachorro de Triana



En el barrio de Triana al otro lado del Guadalquivir y donde se asientan las industrias cerámicas desde los tiempos más remoto, fue encontrada a finales del siglo XVI, una imagen de la Virgen que estaba oculta en el fondo de un pozo, donde probablemente la pusieron los cristianos en los tiempos de la invasión árabe. El vecindario acogió esta imagen con gran alegría y fervor, construyéndose con limosnas de todos los trianeros una pequeña capilla donde rendirle culto. Muy pronto se fundó una hermandad para honrar a la Virgen tan milagrosamente hallada.
A mediados del siglo XVII se constituyó otra hermanda titulada de Nuestra Señora del Patrocinio, advocación que estaba muy en boga por ser una de las predilectas de la devoción del rey Felipe IV. Ambas cofradías se fusionaron en una sola en el año 1689, acordando titular la nueva corporación con el nombre de Hermandad de la Sagrada Expiración de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima del Patrocinio.



Virgen del Patrocinio

Vivía por aquel entonces en la Cava de Triana, donde esparcidas a la orilla del Guadalquivir, sobre la tierra arcillosa de los tejares estaban las chozas de los gitanos, un hombre de esta raza todavía joven en la florida edad de los treinta años, en quien se unían las más gallardas prendas de la gitanería andante, de estatura prócer como descendientes de reyes, flexibles de miembros, estrecho de cintura como bailarín y con las manos finas y alargadas. Las manos del gitanos, señoriales y finas, llamaban la atención por ser tan distintas de la de los ganapanes que trabajaban de sol a sol sacando tierra a paletada en los barrancos de la Cava para fabricar ladrillos, junto a cada horno de alfarería. Llamaban a este gitano el Cachorro y se le admiraba por su habilidad en tañer la guitarra y cantar con quejumbrosos quiebros de garganta los sones dramáticos del cante jondo, todavía entonces impregnados de los últimos temblores de la música morisca recién expulsada de España.


El Cachorro era, aunque cantaor, hombre serio, taciturno, reconcentrado y cuando participaba en las Zambras gitanas o en las juergas de las tabernas, donde se despachaba el vino sacándolo con un cazo de estaño de los barreños colocados junto al mostrador, asumía siempre una actitud distante; como si cantara o bailara para él solo, aunque estuviera rodeado por la atención expectante de la tribu, o de los compañeros de fiesta. No se le había conocido amores, pero todas las gitanas de la Cava suspiraban por él. Algunas voces despechadas susurraban que acaso al otro lado del río, en los barrios señoriales de San Vicente o de San Francisco, era donde los pensamientos del Cachorro tenían alguna prisión en que cautivarse.

Aprobada las Reglas de la nueva Hermanda de la Expiración, fue necesario dotarla de sus imágenes titulares y el Cabildo de Cofrades acordó concertá con algún artista de renombre, la construcción de una escultura que representase al Señor expirando, Y como en aquellos tiempos alcanzaba la palma la gala de ser el más diestro escultor de Sevilla, Francisco Ruiz Gijón, se le confió a este insigne artífice el trabajo de labrar dicha imagen.
No conseguía Ruiz Gijón imaginar una nueva figura de Crucificado que pudiera destacar entre las muchas y muy buenas que ya existían en Sevilla hachas por ilustres predecesores en el arte de la gubia, como Juan de Mesa y como Martinez Montañés.


Durante varios meses realizó cientos y cientos de bocetos, tanto dibujándolo al carbón sobre papel, como sacándolos de modelados de barro; pero siempre los rompía antes de termilarlos porque ninguno llegaba a satisfacerle. Obsesionado por su falta de inspiración, abandonó cualquier otro trabajo, olvidó de comer y enflaqueció a ojos vistas, sin salir día ni noche de su taller donde apenas interrumpía el trabajo cuando rendido por el sueño caía agotado sobre un camastro y aun durmiendo, seguía su cerebro imaginando nuevas figuras de Cristos en las que nunca encontraba la perfección que él deseaba. Porque Ruiz Gijon lo que quería reproducir era, más que un Cristo agonizando, la agonía misma por antonomasia.



No debían estar equivocadas por completo las voces susurrantes que maliciaban que el Cachorro tenía amores al otro lado del puente de Triana, porque con frecuencia se le veía desaparecer de la Cava y regresar al cabo de varios días, pero nunca se supo dónde iba. Y como los gitanos se dividían en dos clases, los gitanos caseros y los gitanos andarríos, los que tenían casas, o sea, los que vivían en chozas en la Cava, averiguaron de sus hermanos los nómada, que andan en carretas y que ponen una manta o lona formando techo al amparo del tronco de cualquier olivo en sus correrías, que el Cachorro nunca había sido visto por los caminos reales, por los cortijos ni por las ferias de los pueblos. No podía dudarse que cuando faltaba de La Cava permanecía oculto en algún lugar de Sevilla y se le veía tan ensimismando, como puede estarlo quien vive enfermo de amores difíciles o secretos.



Cierto día apareció por la Cava un hidalgo cuya figura desusada por aquellos parajes, llamó la atención de quienes frecuentaban las tabernas del barrio. Resultaba en verdad un contraste demasiado extraño al ver al caballero vestido con jubón de terciopelo negro, cuello a la valonia y rica y bien guarnecida capa de seda, en aquellos tabernuchos improvisados en una choza con honores de barraca, donde las moscas negreaban sobre las tablas que servía de mostrador y donde el vino de tanto airearse en el barreño al meter y sacar los vasos de estaño, daba un olor espeso y acre a la atmósfera. El recién llegado bebió en más de uno de los míseros tabernuchos el vino o la copa de aguardiente, disimulando difícilmente la repugnancia que sentía de acercarse a los labios el vaso donde antes del él habían bebido otros clientes sin que el tabernero se tomase la molestia de enjuagarlo. El hidalgo preguntó en todas partes si conocían a un gitano llamado el Cachorro y aunque entre la gente del bronce es uso callar o fingir ignorancia, cuando se marchó de Triana llevaba la convicción de haber dado con la pista del gitano que buscaba. Desde aquel día viose merodear por Triana, unas veces a pie, otras a caballo, al misterioso hidalgo, siempre bien lucido de ropas y con el ademán obstinado de quien espera pacientemente , como el cazador en su puesto de acecho.



Cayó enfermo Ruíz Gijón del tanto trabajar y den tan poco comer y casi no dormir. Le ardían las manos de la fiebre, pero aunque intentaba retenerlo en la cama, él se levantaba para dibujar y modelar.
Cierta noche en que la calentura lo tenía amodorrado, se despertó de repente, se incorporó con trabajo en el camastro y buscando a tientas las botas y la capa se dispuso a salir. Ni siquiera se había vestido, sino que por entre la capa se le veía blanca y empapada en sudor la camisa. Intentaron sujetarle sus familiares, pero él se desasió de ellos gritando :
-Dejadme, ahora es cuando sé que voy a copiar la verdadera cara de agonía que necesito para el Cristo de la Expiración.



Y rechazando a su mujer y a su hija que llorando quería impedirle la salida, requirió un rollo de papales y un puñado de carboncillo, abrió la puerta y se perdió en la negrura de la calle. Parecía como si fuera guiando, aunque él no sabía hacia dónde se encaminaba.
Tenía Ruíz Gijón su taller por el barrio de la Merced, cerca de la Puerta Real. Siguió por la calle de las Armas hacia un postigo, que por la noche permanecía abierto y salió fuera de las murallas cruzando el puente de barcas que unía Sevilla con Triana.



Al llegar al altozano, quedó un momento como dudando hacia donde dirigirse pero la inconsciencia de la fiebre de la que estaba poseído, le hizo encaminar sus pasos hacia el lugar donde otras veces ya había estado, que era la capilla del Patrocinio. Llegado ante la puerta quedó un momento como extasiado, imaginando que en el interior estaría alguna vez la imagen que él iba a labrar. A través de la puerta cerrada su alucinación de enfermo hacía prever visible el altar con la imagen del Cristo y lleno de una loca alegría desenrollo el papel empuñando el carbón intentó copiar lo que solo en su imaginación estaba viendo. Pero al comenzar a hacerlo recobró la lucidez y se dio cuenta de que estaba ante una puerta cerrada de no sabía qué sitio, porque no se había enterado cuándo ni cómo ni por qué calles había llegado allí.
- Indudablemente estoy volviéndome loco -pensó con terror-.
Y desalentado se dejó caer, más que sentado, derribado en el escalón del pórtico de la iglesia.


De repente oyó gritos a lo lejos, gritos terribles de mujeres que taladraban el aire de la noche como cuchillos. Una algarabía de gritos femeninos, estridentes y prolongados; luego vio moverse luces y oyó el galope de un caballo. Y ante él pasó como volando un jinete que ondeaba a la espalda de los vuelos amplios de una capa de seda. Se levantó Ruíz Gijón y echó a andar hacia el lugar donde partían los gritos y donde se movían las luces. Era un grupo de chozas en que moraban los gitanos. Se acercó pensando en que había ocurrido allí alguna tremenda desgracia y su caritativo natural le empujaba a socorre, si era posible, a quien lo necesitarse.

A medida que se acercaba, precisaba más a la luz de los candiles, el grupo de mujeres que gritaban y se retorcían las manos con vivo dolor, desmelenadas y a medio vestir, como de haber salido de sus chozas arrancadas del descanso. Ya cerca, vio la causa de aquel llanto y de aquellos gritos. En el suelo había un hombre retorciéndose en los últimos espasmos de la agonía.
Parecía querer decir algo, acaso el nombre de su matador, y alzando la cabeza dejaba escapar con trabajo los estertores de una respiración que se acababa. Aquel hombre era el Cachorro, el gitano que había cumplido su cita con el destino, pagando con la vida sus secretos amores. Se le veía atravesado de pecho a espalda por una daga de rica empuñadura que su matador le había dejado hincada junto al corazón.



Ruíz Gijón viendo este espectáculo alucinante, olvidóse del hombre compasivo que llevaba dentro y se sintió salvajemente, gloriosamente artista y nada más que artista y mientras las mujeres intentaban devolverle la vida al moribundo arrancándole del pecho el puñal, Ruíz Gijón con un trozo de carboncillo iba dibujando sobre el papel, a la amarilla luz de los candiles, la cara de agonía del gitano.


Después enrolló su boceto y abandonando al grupo trágico donde ya el muerto era levantado en brazos por algunos gitanos que iban llegando, emprendió el regreso paso a paso hacia el puente de Triana, lo cruzó, pasó el Postigo del Arenal, entró en su casa y se dejó caer en la cama sintiendo sobre sí ahora todo junto, el cansancio de tantos meses de fatigosa labor.
En poco tiempo Ruíz Gijón trasladó a la madera con la gubia, el boceto que había hecho aquella noche. Consiguió que la imagen tuviera verdaderamente la más exacta expresión de la agonía. Y cuando aquel año salió por primera vez en procesión a la calle el Viernes Santo, la nueva imagen de la Hermandad del Patrocinio, el vecindario de Triana al ver en la cruz el Cristo de la Expiración, comenzó a prorrumpir en gritos de admiración y de sorpresa.


- ¡ Mirad, si es el Cachorro ! ¡ Si es el Cachorro !
Y en efecto, era el Cachorro, el gitano taciturno, cantaor y anamorado, el que mataron por amores una noche en La Cava de Triana y que el soplo del genio del gran artista Ruíz Gijón, había convertido en la figura del más hermoso y dramático de los Cristos Crucificados que forman el tesoro escultural de la Semana Santa de Sevilla.



Los dibujos a lapiz de gitano Cachorro que acompañan al relato, son obras de un servidor.
Fotografías:
De un servidor.
David Jimenez.
De recortes del periódico del ABC
Y del coleccionable Los Crucificados de Sevilla del ABC.

jueves, 27 de octubre de 2011

La copia del Señor de Pasión se encuentra emparedada en la residencia de San Juan de Dios



La copia del Señor de Pasión se encuentra emparedada en la residencia de San Juan de Dios de la calle Sagasta


-La copia del Pasión está emparedada en San Juan de Dios-.


El profesor García Romero la realizó una noche de 1995 · El molde se rompió ante notario · El mismo especialista, que ya había hecho con éxito la copia del Giraldillo, realizó la del cuerpo del Gran Poder en 1985

Carlos Navarro Antolín · Diego J. Geniz / Sevilla | Actualizado 17.02.2008 - 12:50
  
¿Qué le parece que existan copias de seguridad de imágenes como Pasión y el Gran Poder?



La señera e impresionante escultura del Señor de Pasión


Las hermandades de Pasión y el Gran Poder mantienen copias de seguridad de sus respectivos nazarenos, obras de Martínez Montañés y Juan de Mesa, respectivamente. La copia del cuerpo del Gran Poder se realizó en 1985, justo antes del comienzo de la primera intervención sobre el Señor a cargo de los hermanos Joaquín y Raimundo Cruz Solís e Isabel Pozas. Está depositada en las dependencias basilicales de la corporación, muy cerca de la zona del tesoro. La hermandad no encargó entonces una copia de toda la figura porque ya poseía un vaciado del rostro realizado por Antonio Illanes en los años 50. Gracias a ambos encargos dispone de una copia de seguridad completa de la sagrada imagen. La copia del Señor de Pasión se ejecutó en 1995 con motivo de la restauración efectuada por los citados expertos en las instalaciones del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico. Esta copia se encuentra emparedada en la residencia de San Juan de Dios de la calle Sagasta, detrás de un altar de la iglesia de la Paz, como confirman distintas fuentes de la orden hospitalaria y sugiere el actual hermano mayor de Pasión. Con la elección de este emplazamiento tan singular -esta iglesia está enfrente del Salvador- la hermandad se asegura un lugar sagrado para la réplica y que no resulte dañada en caso de una posible catástrofe en el Salvador.

Las cofradías se oponen generalmente a referirse públicamente a la existencia de copias de sus sagrados titulares, pese a que el criterio de consagrados restauradores a este respecto es el de abordar estas cuestiones con la mayor transparencia para no dar pie a especulaciones sobre posibles sustituciones del original por la copia sin una comunicación previa a los hermanos.

El imaginero Antonio Illanes realizó una copia completa del Gran Poder para el Perú por encargo del obispo de Tacna, donde hoy sigue recibiendo culto. También hizo un busto en 1954, trabajado en cedro sin policromar -tan sólo patinado- que estuvo varios años expuesto en el tesoro de la hermandad. Este busto hace las veces de copia de seguridad, pero faltaba aún tenerla del resto de la imagen. Por este motivo, en 1985, con motivo de la primera intervención practicada sobre la imagen por los Cruz Solís, el profesor Antonio García Romero, un reconocido experto en estas funciones, realizó una copia del cuerpo, estrictamente del cuello hacia abajo, con la particularidad de que se ejecutó antes del comienzo de una restauración que tenía como objetivo eliminar los desperfectos causados por la "dramática" intervención de Francisco Peláez del Espino en 1977, tal como es calificado aquel trabajo en la historia oficial de la hermandad.

 El Gran Poder, durante la última restauración.

La ejecución de esta copia fue propuesta por dos miembros de la comisión de seguimiento de aquella restauración: el catedrático José Hernández Díaz y el profesor Jorge Bernales Ballesteros. El imaginero Luis Álvarez Duarte, miembro también del grupo supervisor, fue quien propuso al profesor García Romero para su ejecución, puesto que ya había realizado con notable éxito de crítica la réplica del Giraldillo que hoy se encuentra en la sede cultural de Cajasol, en la calle Laraña. García Romero realizó la copia parcial del Señor en poliéster -el resultado es un material de color neutro- en las mismas dependencias de la basílica. Según Álvarez Duarte, García Romero tardó poco más de cuatro días en realizar este vaciado: "Se hizo todo con un respeto tremendo. Nadie me lo puede negar porque lo viví en directo y porque estoy totalmente de acuerdo en que se hagan copias de seguridad de las imágenes. Es una muestra de responsabilidad de los dirigentes de las hermandades".



En esta fotografía del rostro de la imagen de la imagen del Señor del Gran Poder de Sevilla. Es evidente el deterioro y el mal estado en el que se encontraba tan portentosa escultura de insigne escultor Juan de Mesa

Fotografía del Señor del Gran Poder de Sevilla antes de la última restauración.
Fotografía del Señor del Gran Poder de Sevilla después de la reastauración.

García Romero guarda discreción sobre aquel encargo. Tan sólo reconoce que hizo una cruz más adecuada para el Gran Poder. Y explica las razones por las que las copias de imágenes se quedan blanquecinas: "Si se policromaran se podrían utilizar. Entonces estaríamos falseando. Si tú tienes un original y se hace una copia como protección del original y se policroma, tú estás falseando". Sobre si le exigieron silencio tras hacer la copia del cuerpo del Gran Poder, es tajante: "Prefiero no hablar más de este asunto". Y sentencia sobre la imposibilidad que tiene a la hora de hablar de los encargos: "Mi currículum nunca lo he podido utilizar".

El mismo experto enumera los materiales que suele usar en los encargos: "La escayola o la cola, que tenía el problema que para rellenar el molde tenía que estar a 60 grados. Nosotros introdujimos una novedad, la silicona, que se usó para copiar el Giraldillo".

La copia de Pasión se ejecutó hace 13 años por el mismo experto. El trabajo se hizo en horario nocturno. Se empleó toda una noche.El Señor fue recubierto de una pasta al completo. Se esperó a que la pasta se secara durante la noche. Por la mañana se se sacó el molde y, tras comprobar que la imagen no había sufrido ningún daño -como así fue- se procedió a rellenar dicho molde de una nueva pasta. Una vez secada, se desprendió el molde y apareció la copia exacta. El molde fue destruido para evitar la ejecución incontrolada de copias. Un notario dio fe de la destrucción.

El Señor de Pasión
La Hermandad de la Esperanza de Triana es otra de las hermandades que posee una copia de seguridad. La cofradía tiene una mascarilla de la Virgen. En 1989, antes de comenzar la restauración de la Dolorosa, Álvarez Duarte puso como condición previa la realización de una mascarilla en marmolina que sirviera en el futuro para demostrar que en ningún momento de la restauración se empleó la gubia. La mascarilla se hizo en presencia del párroco de Santa Ana, Juan Martín; el notario Ángel Olavarría, la junta de gobierno y el vestidor de la imagen, Fernando Morillo. Álvarez Duarte tardó media jornada en realizar la mascarilla, que tiene un color blanco pálido y que sigue custodiada por la hermandad. Las manos de la Esperanza no se tocaron. Se les aplicó un mínimo tratamiento de conservación para que siguiera teniendo, según Álvarez Duarte, "los besos de todos sus devotos".

Página del Blog del Boletín de las cofradía Nº 363 de  Semana Santa en Sevilla

Los Cruz Solís oscilan entre la discreción y su criterio como especialistas, absolutamte favorable a la ejecución de copias de seguridad. Joaquín es claro: "Siempre he defendido que se hagan copias. Todas las hermandades con imágenes de calidad deben tener una copia. Es una recomendación que siempre hacemos". Precisa una excepción en su carrera: "Sólo le diré que desde luego del Cachorro no se ha hecho copia. No es por nada, sino porque cuando lo restauramos después del incendio tuvimos que buscar muchas de las referencias que habían desaparecido. Por eso insisto en que es necesario hacer copias". Sobre las causas del oscurantismo de las hermandades, tiene su tesis: "Habría que decirle a los hermanos: 'Hemos restaurado a nuestro Cristo, aquí lo tenéis, y también hemos hecho un patrón por si desaparece la imagen primitiva tener una muy certera'. No se hace por el temor de las juntas de gobierno a que los hermanos piensen que han cambiado la original por una copia. Que la auténtica se ha guardado y ahora veneran un simulacro. Si todo se hiciera con transparencia, no ocurriría esto".

Isabel Pozas, reconocida experta del equipo de los Cruz Solís, reconoce indirectamente que existe una copia del Nazareno de Montañés: "La copia de Pasión jamás le toqué, no sé ni quien la hizo. Hay unas normas que te prohíben policromar los vaciados, porque sino se falsea. Además, las copias van realizadas en poliéster o en yeso, y nunca he policromado sobre estos materiales. Eso es lo que quiero que quede claro, que nunca ni los Cruz Solís ni yo hemos intervenido en copias, sólo en originales".

Álvarez Duarte asegura que vivió en directo cómo, siendo aprendiz en el taller de Francisco Buiza, éste realizó una copia en escayola del San Juan de la Amargura
Fuente:
Diario de Sevilla.es
Fotografía :
Web Fotos Cofrades RV. Roberto Villarrica.
Archivos personales.

domingo, 23 de octubre de 2011

Evolución del Paso de Misterio de las Tres Caídas de Triana. Capitulo V

De nuevo un "Paso de Misterio " ; la reforma y ampliación del paso de Salvago y Cía ( 1938-1944 ).
Tras más de 40 años con la presentación del Titular trianero en su paso como ya hemos hemos descrito en capítulos anteriores, y como podemos ver en esta instantánea.


( Año 1928, el Paso de Misterio de Las Tres Caídas de Triana, por la calle sierpes "de día", al no haber podido salir el Jueves Santo a causa de la lluvia y tener que hacerlo al día siguiente )

En un Cabildo de oficiales de 1937 donde se analiza la Semana Santa que acababa de terminar, el Hermano Mayor presenta a los señores oficiales, en un folleto o pequeña memoria impresa, las fotografías de la "maqueta" que el escultor Antonio Castillo Lastrucci ha preparado para realizar un "misterio" en el que integra a la imagen del Cristo de las Tres Caídas.

( El destino fue escasamente benévolo con Castillo Lastrucci, autor de tantísimas imágenes cofradieras. Pero ello no obsta para que nosotros traigamos aquí su retrato, como testimonio de respeto y de simpatía al laborioso maestro )

Es en ese año cuando se había forjado no sólo la voluntad y la intención de la Hermandad, sino la idea artística de Castillo plasmada en ese boceto. Don José Sebastián y Bandarán, entonces Director Espiritual, pide prudencia y madurar bien el posible acuerdo, Aunque todo el proceso fue bien estudiado por Roda Peña en su trabajo sobre este Paso procesional, que venimos citando, vamos a hacer hincapié en un punto que nos parece importante y que luego retomaremos: dicho misterio se componía de once figuras.


( Boceto en barro del Paso Cristo de las Tres Caídas de Triana. Lo hizo Antonio Castillo Lastrucci durante los años de la guerra civil y el misterio se terminó en 1942. Obsérvese que en el boceto están cinco figuras que nunca llegaron a realizarse. )

A saber (citando textualmente el contrato de ejecución entre la Hermandad y Castillo): "Simón Cirineo, Santa María Magdalena postrada a los pies del Señor, mujeres del pueblo con dos niños, uno de ellos en sus brazos, que mira como pasa el Señor, mujer de rodillas con los brazos levantados hacia el Señor, soldado que tira de una cuerda amarrada a la Cruz del Señor, centurión a caballo dando órdenes y judío o sayón negro maltratando al Señor".

( En esta fotografía se encuentra el Señor de la Tres Caídas, en San Jacinto donde la hermandad y los frailes dominicos mantenían una conflictiva convivencia con la Hermandad , siendo  la foto con anterioridad a 1918, ya que en dicha fecha las túnica del Señor y el Cirineo fueron ricamente bordadas en oro . )

Se estaba fraguando, pues el cambio sustancial e histórico de este Paso trianero y de su Titular, que ya llegará, con variantes y cambios, hasta nuestros días, y que constituye una seña de identidad de esta Hermandad. El acuerdo siguiente y definitivo se toma en un Cabildo General extraordinario convocado con este tema como único punto a tratar, en julio de 1938.

( El Paso del Señor de las Tres Caídas a su regreso por el Puente de Triana haya por el año 1934 ). 

En este Cabildo se aprueba, por un lado, la ampliación del Paso, encomendada a José Rodriguez Carrera, y a la ejecución de las figuras del Misterio a Castillo Lastrucci, comenzando así el proceso de reforma y "cambios de tipología" del Paso trianero; de Paso con imagen devocional a Paso de Misterio, aún cuando en capítulos anteriores ya hemos visto que, según Bermejo, no era nada nuevo en la trayectoria de esta Hermandad este cambio, pues ya se incrementó el número de figuras durante el S. XIX.

Este proceso tendrá una duración de cinco años hasta su remate y acabado definitivo, dividiéndolo nosotros en tres fases para una mejor compresión e idea global de todas sus vicisitudes, valiéndonos de los diferentes libros de actas y del cortejo de las diferentes fotografía de cada año.

ENLACES.
1º Parte.
http://manuelsanchezdelosreyes.blogspot.com.es/2011/10/evolucion-del-paso-de-misterio-de-las.html
2º Parte
http://manuelsanchezdelosreyes.blogspot.com.es/2011/10/evolucion-del-paso-de-misterio-de-las_11.html
3º Parte.
http://manuelsanchezdelosreyes.blogspot.com.es/2011/10/evolucion-del-paso-de-misterio-de-las_12.html
4º Parte.
http://manuelsanchezdelosreyes.blogspot.com.es/2011/10/evolucion-del-paso-de-misterio-de-las_14.html
5º Parte.
http://manuelsanchezdelosreyes.blogspot.com.es/2011/10/evolucion-del-paso-de-misterio-de-las_23.html
6º Parte.
http://manuelsanchezdelosreyes.blogspot.com.es/2011/12/evolucion-del-paso-de-misterio-de-las.html

Fuente:
Triana con su Esperanza" editorial Tartessos.
Libro Semana Santa en Sevilla. Sangre, Luz y Sentir Popular Siglo XIX al XX. Ediciones Gemisa.
La Semana Santa que se fue del Diario16.
Estampas de Sevilla: por Julio Dominguez Arjona.
Y archivos personales.


jueves, 20 de octubre de 2011

Mucho, Gran Poder. El Señor de Sevilla



El Gran Poder en San Lorenzo y con túnica bordada,la persa....túnica que creo que al año de su realización (1908),se paso a tejido de color mas oscuro,granate...parece ser que a la Hermandad no le gusto este color tan claro como el tisu dorado. La realizo y diseño ni que decir tiene el famoso JM Rodriguez Ojeda....saludos


La túnica persa

El aspecto tornasolado no fue del agrado de la Junta de Gobierno decidiéndose su pasado a terciopelo granate con la que procesionó en las Madrugadas de 1909, 1913,1914 y 1920.


La misma túnica


La túnica ya pasada a terciopelo rojo.  Fotografía de la novena del Gran Poder a finales de los años 40 

LA TÚNICA ACTUALMENTE


Ntro. Padre Jesús del Gran Poder con candelabros en su paso. EL SEÑOR DE SEVILLA 1908, con la Túnica Corona e Espinas.



Con el fondo  de unos arcos de medio punto de la parroquia de San Lorenzo vemos una inusual toma lateral del inigualable paso procesional del Señor de Sevilla. Antes de centrarnos en la túnica, observamos como las andas se iluminan con cuatro candelabros de guardabrisas en lugar de los faroles de plata dorada estrenados parcialmente en 1908




La túnica de "los cardos" se encargó en 1880 a las bordadoras Ana y Josefa Antúnez a iniciativa del prioste Emigdio Serrano, autor del diseño. La intención inicial de la hermandad era restaurar la túnica de "la corona de espinas" que contaba con más de treinta años de antigüedad y se encontraba muy deteriorada. Serrano consiguió que se revocase el acuerdo de restauración de la túnica de 1857 y se realizara una nueva prenda siguiendo un dibujo suyo de gran realce



LA TÚNICA CORONA DE ESPINAS 

La túnica perdida del Gran Poder

Podremos admirar en el Tesoro Litúrgico de la Hermandad del Gran Poder la conocida como túnica de "los cardos" una vez culminada su restauración por los Talleres Santa Bárbara. Este hecho nos ha hecho rebuscar en nuestro archivo alguna antigua fotografía relativa a la misma, así como sistematizar las túnicas procesionales bordadas realizadas para el Señor hasta que hace casi un siglo se tomara la decisión de utilizar túnica lisa, decisión esta que hecha excepción de las salidas extraordinarias se ha mantenido  hasta la actualidad con la única excepción de la Semana Santa de 1948.



 




Restauración de la túnica de los Cardos del Gran Poder 17 de marzo del 2007
 


La foto de la podemos situar exactamente entre 1881 y 1908 . Por un lado observaran que el paso no lleva faroles sino candelabros de guardabrisas , donados por Isidoro Mena y Teresa Estrada en 1858 . La impresionante túnica del Señor es la conocida como la "túnica de los cardos" , realizada en 1881 por Ana y Josefa Antúnez.  Se compone de un extraordinario bordado grueso a realce con grandes cardos que nacen de un gran tallo inferior y surcan toda la túnica con flores, acantos, ramas y tallos .



Así procesionó el Gran Poder de 1881 hasta 1908 . En este ultimo año se sustituyen los candelabros de guardabrisas por unos faroles obra de Rafael León de Córdoba que  al año siguiente serian dorados . En este año de 1909 se sustituyen los respiraderos que se ven en la imagen de arriba por los faldones con escena de la pasión bordada en seda obra del genial Juan Manuel Rodriguez Ojeda .-



Repito así procesionó el Gran Poder de 1881 hasta 1908 . En este ultimo año se sustituyen los candelabros de guardabrisas por unos faroles obra de Rafael León de Córdoba que  al año siguiente serian dorados . En este año de 1909 se sustituyen los respiraderos que se ven en la imagen de arriba por los faldones con escena de la pasión bordada en seda obra del genial Juan Manuel Rodriguez Ojeda .-



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SEVILLA MIERCOLES SANTO FESTIVIDAD DE SAN JOSÉ
19 DE MNARZO DEL2008
El Gran Poder saldrá con la túnica de Cardos en la Madruga . Si mal no recuerdo desde 1948 no procesiona con túnica bordada. En aquel año fue con motivo del 700 aniversario de la reconquista de Sevilla por San Fernando.


El Gran Poder en la calle Sierpes.
UNA DE LAS PRIMERAS FOTOGRAFÍAS NOCTURNA DE LA SEMANA SANTA. SEVILLANA.


 EL GRAN PODER A PLENO DIA

Estamos en  1965 la Sagradas Imagenes de la Hermandad del Gran Poder fueron trasladadas a su actual templo , en una salida en que los pasos salieron de San Lorenzo ,  acudieron a la Catedral y a su regreso ya de noche pararon en la portada del Ayuntamiento ante el inmenso fervor popular al que obviamente le resultaba insuficiente los pocos metros que van desde la parroquia, a la actual Basílica que aquel día fue bendecida por el cardenal Bueno Monreal .-



Esta foto creo pertenece a su traslado en San Lorenzo de su Capilla al Altar de culto



Sevilla 1939, Puerta de San Miguel de la Catedral de Sevilla, salida extraordinario del Señor del Gran Poder tras haber terminado la Guerra Civil española

 eHG
 Entrada del Gra Poder Años 20

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