Datos personales

Mi foto
Sevilla, Sevilla, Spain

lunes, 14 de abril de 2014

Un nuevo cuadro 1º

Hola: después que hace tiempo que no hago nada, bien por falta de tiempo o porque no le viene a uno esa vena de inspiración que te hace levantarte con ganas de dibujar y pintar. Hoy me ha saltado esa chispa en el " interior de mis entrañas" y  me he levantado decidido a comenzar una nueva obra.
Y he aquí el resultado.
Después de ver muchas y diferentes fotografías de triduos, quinarios, basa manos, besa pies, y yo no sé cuantas páginas y blog o post. Me he decidido pintar al Señor del Silencio de aquí de Sevilla.
En estos momentos lo que estoy haciendo es marcar o dibujar los principales rasgos de la imagen.
Al igual que hice con el Gran Poder. Son trazos ligeros para luego cuando tenga que usar la pintura al óleo, en este caso, como las anteriores obras, ya tenga una base en la cual directamente pueda meter la punta del pincel.
Además ayuda a encajar la imagen en el sitio preciso del lienzo par lograr encajarla y así después pintar la túnica y todos los elementos que conlleva la obra.
Bueno..Y esto son los resultados del principio de este cuadro. Aquí lo dejo con ganas de empezar con el óleo.
Los comienzos son siempre muy pesados, porque mientras uno está realizando el boceto de la obra se lo imagina uno como quedaría ya terminado, o de que forma, o que postura, o de que lado sería mejor. En fin eso es al menos para mí lo peor.
Espero que os haya gustado y no os haya aburrido mucho esta breve entrada de post.
Un saludo a todos y a todas, un amigo.
Manuel Sánchez de los Reyes


sábado, 1 de marzo de 2014

Pintando un cuadro. Los comienzos de una nueva obra 8º y úlima parte

Hola amigos:
Hace tiempo que no me meto en la página y que deje de seguir con la evolución y terminación de esta nueva obra, de la cual se me ha ido alargado en el tiempo al menos mas de tres meces desde la última vez que publique el post. Pero existe un dicho en el nunca es tarde si la dicha es buena.
Este es el aspecto que presentaba el cuadro "por aquellos entonces"
Ahí lo deje que reposara, pero ya creo que ha reposado bastante. Prácticamente lo deje todo encajado y terminado sólo para ir retocando y perfeccionando la terminación de los detalles, sobre todos, los de la túnica de José de Arimatea .
En esta otra toma
 

Se puede apreciar la diferencia a la anterior, el tono del terciopelo granate de la túnica de José de Arimatea el fajín junto con esa especia de cordones anudados etc.

Esto está prácticamente terminado, sólo le faltan algún otro retoque en los regueros de la sangre darle un barniz de terminación para homogenizar todas las tonalidades de las distintas partes del cuadro, y como no, la firma y la fecha.
La calidad de las imágenes no son muy buenas, pero es debido al servidor y a problemas de conectividad con el Internet que tengo que solucionar.
En espera de que me de otra inspiración y empezar otro nuevo cuadro os dejo con este post, el cual lo doy ya por terminado.
Muchas gracias a todos ustedes por vuestra fidelidad e interés en mis post.
Un amigo: recuerdos y saludos para todos y todas
Manuel Sánchez de los Reyes

jueves, 17 de octubre de 2013

Pintando un caudro. Los Comienzos de una nueva obra 7ª Parte

Hola a todos y a todas:
Una ves más estoy aquí para ir narrando el proceso del comienzo y le terminación de esta nueva obra en la cual me embarqué ya hace tiempo. Pero todo requiere su tiempo y su momento, no todos los día se encuentra uno con ganas o inspirado como para coger los pinceles y los "avíos" de pintar y enfrascarse en una cantidad de pensamientos y de imaginaciones que le vienen a uno a la cabeza mientras uno va dando pinceladas al lienzo, unas con gran acierto y otras con no tan afortunados acierto, como todas las pinceladas que damos a lo largo de nuestras vida.
Mi introducción a este post es algo profunda pero en realidad es una forma de daros a entender lo que se siente o lo que siento durante el rato que estoy pintando; se le viene a uno a la cabeza muchas pinceladas.
Con esto me vengo a referir que hay que tener la mente despejada y "despreocupada" - entre comillas-, para poder concentrarse y meterse dentro de la obra sin nada que te perturbe la mente.
Y sin más preámbulos vallamos a lo que viene el caso en este momento.



Así es como se quedó la obra la última ves que lo dejamos.
Y recuerdo: haberos dicho que lo más difícil ya estaba prácticamente hecho, que era el haber encajado y pintado todos los rostros de los personajes que componen la obra, y que en lo que estaba, era en lograr colocar el brazo de José de Arimatea en el lugar perfecto, de tal forma de no romper la perspectiva del personaje.




Estos son los resultados. No sólo le he colocado el brazo más o menos donde estaba ya señalado por intuición, sino que me he ido viniendo con la túnica de Nicodemo y con la túnica de José de Arimatea manchando a modo de presentarla, para ver como muchas vece ya he señalado, el efecto que me va dando en todo el conjunto de la obra.
Si observáis en la foto se puede ver que también he comenzado a pintar el pecho , en este caso la túnica o lo que deja ver esa especie de capote o guardapolvo que lleva el maestro Nicodemo





Aquí: en esta otra fotografía se puede apreciar que ya he pintado esa especie de solapa o cuello de la túnica del maestro Nicodemo. Y a José de Arimatea también le he marcado el cuello de la camisa, consiguiendo los pliegue de la misma así por en sima, para luego cuando se oree un poco y se seque la pintura sacarle los tonos más claros y darle el máximo realismo al cuello de la camisa.



Como se pude observar, el antebrazo de José de Arimatea también lo he estado perfeccionando, Y después de varias pruebas e imaginarme qué fondo debía ponerle, he optado por la ojiva de la puerta de la Plaza de San Andrés, por donde hace su salida esta Hermandad de Santa Marta.



Si miráis bien, en la parte superior del cuadro he marcado unas línea, de momento, para que me sirvan de ayuda y de orientación para imaginarme el arco de la puerta.
Después hartarme de buscar, y mirar fotografías en cantidades de sitios, incluido los álbumes que se publican en estas páginas de Cofrades, para más o menos tener una idea de como  podría ser, o de qué forma pintarle el fondo al cuadro.




Y después de varias pruebas en mi mente, y probando los tonos de pintura que podría más o menos tener la pared en el lienzo. He llegado ha esta conclusión con respecto al cuadro, vean:




Y hasta aquí es donde he llegado con la pintura de esta obra, de momento.



Ahora si que puedo decir que todo lo difícil ya esta hecho, ahora me falta retocar la túnica del maestro Nicodemo y pintarle la túnica al José de Arimatea que a estas alturas ya es " lo de menos " , lo digo entre comilla porque también tiene su guasa el pintar la túnica, para darle ese aspecto de terciopelo granate con sus pliegues y sus luces y sombras.
Espero que no os hayáis aburrido demasiado con esta nueva entrada, para mostraros el aspecto y el resultado que va tomado esta nueva obra.



De momento lo dejaré aquí que repose el cuadro, hasta mi próximo día de descanso, que vuelva a retomar los pinceles y terminar del todo la obra,
Un saludo a todos y a todas.
Manuel de los Reyes

viernes, 16 de agosto de 2013

Pintando un cuadro, los comienzos de una nueva obra 6ª Parte

Hola mis queridos amigos y amigas. El verano ya se va pasando poco a poco, ya va quedando menos de la época estival, pero mientras se va y no se va,  todavía quedan días de descanso y de disfrutar de  la playa  o del campo, a ya a cada uno lo que más le guste.
Yo de momento estoy liado desde que tomé las vacaciones con mi cuadro y creerme que lo llevo muy pero que muy adelantado como podremos ir comprobando a lo largo de esta entrada de post.
La última vez que lo dejé presentaba este aspecto:



Y claro he ido pintando poco a poco como podemos comprobar en la siguiente fotografía.



Aquí ya he terminado de manchar y de marcar los principales detalles de la cabeza de José de Arimatea y estoy marcando el contorno más o menos del cuerpo, para presentarlo e intentar colocarle el brazo en el sitio más adecuado.



En esta parte del cuadro me he ido bajando con la túnica de José de Arimatea para ir viendo el efecto y también el tono del color del terciopelo de la misma y siempre buscando en mi mente la forma de poner o colocarle el brazo derecho. Que de momento lo voy a dejar ahí tal como está para ahora pintar la cara de Nicodemo y así hacerme con todos los rostros de los personajes que compone la escena



Este es el aspecto que va tomando mi cuadro y el rostro de Nicodemo. Es un lugar fresquito, me refiero el lugar donde trabajo.




Este es el aspecto que va tomando el maestro Nicodemo. De momento son rajos muy marcado y fuerte a modo de que me sirvan de orientación después para ir sacándoles los tonos más claros y más oscuros a modo de darle ese relieve al rostro, para que de esa sensación de realismo.



En esta fotografía estoy marcando los cabellos y la barba a modo, como siempre, para ir viendo el efecto e ir buscando el parecido. Porque parece que no, pero cuando estás pintando un rostro y no consigues verle el parecido con el modelo o con el natural: basta para que le pintes un mechón de cabello o le saques el flequillo de la frente y: Bum, de momento se te viene arriba ese parecido con el natural que tanto estabas buscando. A base de un toque aquí, un toque allá y otro y otro, te embotas de tal forma que no logras verle el parecido con el modelo hasta que no cambias y te vas para otra parte del rostro y logras ver; o bien el parecido, o se te viene a la vista el defecto que tienes que arreglar para que surja ese parecido tan deseado con el modelo.



Y este es el resultado, De todas forma los trazos de lápiz del dibujo que hice antes, al principio, cuando el lienzo estaba en blanco para encajar las imágenes que iban a componer la obra, me han servido de mucho y aún me sirven de una gran ayuda.




 Aquí en esta toma se puede comprobar mejor de lo que os estoy diciendo , los trazos del dibujo son de suma importancia. Por eso, antes de pintar o sea de liarse con un lienzo y empezar a pegar pinceladas y dar brochazos, hay que saber dibujar y eso -a parte que se lleva dentro, que se nace con ese talento-, hay que aprender mucho y eso se nota, Yo me acuerdo  cuando fui por primera ves a la escuela de Bellas Artes, -entonces era yo muy jovencito, y me dijeron; -pinta un prisma , algo así como si fuera un ladrillo que me pusieron de modelo, por que ojo allí en la escuela todo lo que dibujábamos era del natural o sea de un modelo de escayola en este caso, que teníamos de frente y en unos bancos a modo de caballetes todos sentados teníamos que dibujar el modelo que nos mandaban. En mi caso era una profesora, la Señorita Pilar, me quería mucho...Bueno a lo que iba y cuando yo dibuje el prisma con mucho esmero...llegó la señorita y me lo borró y me dijo que empezara de nuevo, porque claro allí primero se dibujaba con carboncillo y un trapo para sacudir y así poder borrar el dibujo. -Que desilusión, con lo que yo me había esmerado en dibujar el "ladrillo". Pero claro el prisma era del tamaño de un ladrillo y yo lo dibujé tan grande que me ocupaba casi todo el papel de esa especie de pupitres con caballetes incorporados todo de una pieza de madera. -todavía me viene a la memoria el olor a goma lápiz y hasta al olor de la madera de los caballetes que junto con los bancos formaban un conjunto compacto de una pieza con su luz individual para ver bien el modelo-. Y la señorita Pilar me dijo: -¿Tu cómo ves el prisma?, ¿ que tamaño tiene ?, -y yo le dije pues más pequeño del tamaño de un ladrillo. -Ella en seguida me replicó, -pues así como tienes que empezar a dibujar; -tienes que dibujar lo que tus ojos ven, tal como se ve al natural, tal como es en realidad el modelo. Y esa fue mi primera lección de dibujo que me dio mi Señorita Pilar. La tengo grabada en mi memoria de tal forma que aun hoy, cada ves que me fijo en algo que me gusta y me imagino dibujándolo o pintándolo me acuerdo de esas palabras. -y así es como tienes uno que empezar a dibujar.



He aquí los resultados de mi primera lección en Bellas Artes



Y si alguno o alguna le sirve de lección aun ahora en estos tiempos que corren, que hay tanta variedad de formas y de materiales para hacer o expresar el arte, que tome buena nota de esa lección de mi Señorita Pilar.



 Lo primero es saber o aprender a dibujar del natural.




Como se puede comprobar en esta series de fotografías del cuadro



 El maestro Nicodemo




El maestro Nicodemo no está aún terminado pues como iba diciendo al principio es con el personaje con el que estoy liado ahora, le falta perfilarle más las barbas definir los mechones de pelo y suavizar un poco los rasgo de la cara. Pero esta serie de fotografías que estoy poniendo es para que sirva de ejemplo sobra la lección. Es imprescindible el saber primero dibujar y luego después pintar.



Este es el ejemplo de toda la obra




 Y este es el resultado de todo lo que llevo pintado hasta ahora. Y lo más difícil está hecho ya sólo queda rellenar perfilar y ,-como he dicho antes al principio intentar buscarle el sitio perfecto en el cuadro al brazo de José de Arimatea.
Recordar que todo pintor, escultor, repujado, o diseñador de cualquier tema sea el que sea, bordadores, ebanistas, del vestir, decoradores, o cualquier oficio en el que tenga que ver la creatividad de la persona etc. etc. Lo principal de todo es: saber dibujar.
Gracias por no aburrirse y un saludo a todos y a todas y haber si termino esta obra, pues como ya he dicho lo principal está hecho y me lio con otra nueva. Haber si puedo dentro de poco montar una exposición. eso son mis pensamientos. Claro que todo depende del trabajo y del tiempo libre que disponga, pero ya haré yo lo posible por conseguirlo. Ya que he vuelto a pintar después de vente años sin coger un lápiz ni un pincel.
Manuel de los Reyes

sábado, 10 de agosto de 2013

Pintando un cuadro. Los comienzos de una nueva obra 5ª Parte

Hola amigos y amigas, como ya he comentado en mi anterior entrada estoy de descanso y estoy aprovechando para darle un empujón a la nueva obra que tenía medio abandonada debido al trabajo y a la falta de tiempo. Pero ahora que estoy algo más relajado y ya estoy acostumbrándome a estar sin hacer nada, bueno sin hacer " nada " entre comillas. Porque siempre hay algo que hacer a parte de pintar el cuadro está claro, siempre hay una cita al médico atrasada un mandado que nunca lo hacemos porque no tenemos tiempo, en fin cosas que todos más o menos sabéis a que me refiero.
Y volviendo a al cuadro lo dejé la última ves que publiqué el post de esta manera


Lo dejé de esta forma y comentando que la llaga de la lanzada y la llaga del clavo de la mano estaban puesta a modo de orientación para no poner ni una costilla de más ni una sombra de menos.
Bueno pues una vez calculada la perspectiva de la inclinación del cuerpo hacia delante, fijándose uno en los salientes óseo del cuerpo y la distancia que hay entre la mano y la llaga del costado, he ido colocando los chorros de sangre de la herida, había que colocar dos choros de sangre que pasaran justo por detrás de los dos dedos de la mano, parece que no pero ese detalle de pasar dos chorros de sangre por detrás de la mano te ayudan mucho para calcular la distancia, la longitud y la anchura de la cascada, por decirlo de alguna manera, de la hemorragia de sangre del costado. Y e aquí los resultados



También le he colocado los chorros de sangre que le atraviesan la cara y le recorren por el cuello hasta el toras. Y seguimos ahora con las piernas, las piernas me ha llevado mucho tiempo. Yo creía que me iba ser muy fácil y que era sólo pintar rellenar y ya está, pero que va; me ha llevado casi dos días el dar con la perspectiva ideal para que José de Arimatea no me saliera mal pardo y se me saliera del encuadre, ya que como dije en otro post anterior para que José de Arimatea lo pudiera encajar en el cuadro tenía que moverle el brazo y al moverle el brazo he tenido que alargar las piernas al Cristo de Santa Marta de tal forma que no desproporcione con el cuerpo y que al colocar a José no me quedara descolocado y como si fuera un parche ahí puesto y nada más a modo de adorno sin tener nada que ver con la historia y con el diálogo que José Y Nicodemo parecen tener sólo con la mirada.


En esta foto se ve cómo el brazo de José de Arimatea lo tiene hacia dentro o sea pegado a su cuerpo y no abierto a modo de jarra, porque como le ponga el brazo de la forma que es no me entra en el lienzo, sólo cogería el brazo y parte del hombro quedándose fuera la cabeza del personaje. Es por lo que me ha llevado mucho tiempo las piernas incluso he tenido que pasar, de momento del brazo de José de Arimatea para poder concentrarme en las piernas y darle el efecto que quiero sin que se note lo más mínimo como se puede ver en esta fotografía.



Como se puede observar en esta fotografía ya he empezado a manchar la cabeza de José de Arimatea . Si observáis y os imagináis el brazo de José de Arimatea en jarra podréis comprobar por intuición que se saldría del marco, al tener que desplazar todo el cuerpo de la imagen hacia la derecha pues se perdería y sólo se vería el hombro.




Este es mi humilde pero acogedor espacio donde pinto. Hoy hace una calor orrorosa, menos mal que está puesto el aire acondicionado en el salón y serrando todas las puertas me entra a mi cuarto que junto con el ventilador, por lo menos me mueve el aire ; por que vamos, vaya día de calor que ha sido hoy  9 de agosto.



Y este es mi maletín y mi paleta. Si observáis con atención podréis comprobar que en la paleta se encuentra todos los colores y tonos del cuadro, todos . Es por eso que cuando se secan los colores o empiezo una nueva obra, me da mucho coraje, el tener que sacar todos los colores y ir mesclando hasta conseguir los tonos de la obra y hacerme con una madre que ya me sirve de orientación a la ora de retocar cualquier parte del cuadro. Si observáis ya le estoy pintando las barbas a José de Arimatea.



Como se puede apreciar en esta fotografía, ya estoy pintando la cabeza de José de Arimatea y he logrado dejar plasmada, marcada o apuntado , para después perfeccionar más, la mirada, la expresión de ese diálogo mudo que sólo con la mirada José de Arimatea tiene con Nicodemo, como si estuviera esperando ordenes.



Poco a poco voy manchando la cabellera del José de Arimatea para ir viendo el efecto y si están bien las proporciones de la cabeza con relación al resto de las imágenes que componen el cuadro.



Bueno ya creo que está bien por hoy, hoy ha sido un día completito des las nueves de la mañana que empecé a pintar hasta la cena que lo dejé y después me he puesto a escribir el post, me han dado las una y veinticinco minutos de la noche.



Ya es hora de descansar. Espero que os hay gustado esta nueva entrega del progreso de esta nueva obra que quiero haber si me da tiempo terminarla durante mis vacaciones, haré todo lo posible por terminarla.
Un saludos a todos y a todas y espero que paséis unas fenomenales vacaciones, el que pueda, porque lamentablemente la cosa no está muy bien que digamos porque hay muchos que llevan ya de vacaciones mucho tiempo y eso tampoco es bueno para el espíritu de una persona.
Un saludo y espero que nos os hayáis aburrido con esta nueva entrada.
Cuídense mucho todos-todas
Manuel de los Reyes

lunes, 5 de agosto de 2013

Los comienzos de una nueva obra 4ª parte

Hola a todos-das mis queridos amigos y amigas cofrades y no cofrades.
Desde mayo hace que no me he vuelto a liar con el cuadro, ha pasado mucho tiempo, lo sé pero no se me ha olvidado la obra; pues la tengo al lado de mi cama y constantemente la estoy viendo.



Es precisamente en este rincón de mi cuarto donde duerme el cuadro. Yo, -como ya he dicho, tengo la cama justo en frente; por lo que lo tengo muy presente a diario todos los día.
Volviendo a la obra este era el aspecto en el que lo dejé la última vez que estuve pintando y este fin de semana de agosto, como tengo vacaciones forzosas , y al ver la obra abandonada en el rincón de mi cuarto, me he dicho: ¿ que tal Maolillo si le echamos valor y aunque sea sin ganas hacemos algo y pintamos un ratito ?. Y así ha sido. No tenía ni la más mínima ganas de pintar; pero en el momento que he empezado ya no he podido parar. Y con eso os contaré y os iré señalando o describiendo como otras veces, si os parece bien, el desarrollo de la obra.
Desde la última vezs que dejé la obra me ha costado mucho el volverle a coger el tono a los pinceles, ya que la pintura del se ha secado y las mezclas y los colores que ya tengo combinados en la paleta también, -y claro-, ¿ que es lo que ocurre ?, pues que la madre por decirlo de alguna forma de la liga y mezcla de colores de la tonalidad que le estoy dando al Cristo no me sirven y tengo que volver a empezar de nuevo. o sea volver a sacar los tubos de los colores más o menos los colores primos y volver a ir echando en la paleta a modo como si tuviera un muestrario de colores para poder ir componiendo e ir sacando los distintos tonos que requiera en su caso. Y como ya me parece que he comentado en otra ocasión eso lo que más coraje me da de la pintura.
Y ahora que ya tengo lista la paleta he ido pintando el cuerpo del Señor de la Caridad de Santa Marta, como podréis comprobar en la siguiente fotografía.



Cuando el óleo se seca los colores aclaran o sea se ponen más claros a medida que se va secando el aceite de la pintura, lo que después al volver a retomar la obra hay que tenerlo en cuenta. Así que cuando volvemos a componer los colores y volver a pintar, si la tonalidad de los mismos es un poco más oscura, es quizás hasta mejor porque como he dicho luego al secarse se va aclarando los colores lo que hace que se iguale con la parte ya pintada anteriormente, en este caso la cabeza que es por donde empecé la obra.


En esta toma casi se puede apreciar la diferente tonalidad del cuerpo junto con la cabeza, ese tono como amoratado del cuerpo es debido la simulación del aspecto que podría tener un cadáver, es lo que más trabajo me ha dado, como ya dije, el empezar de nuevo la obra y volver a coger el tono de la encarnadura me ha resultado más difícil.



Como se puede observar me voy yendo poco a poco hacia abajo y voy encajando la anatomía y señalando las marcas óseas de tal forma que me van orientando con las proporciones del resto del cuerpo. Aquí ya estoy señalando la posición de la mano para ir viendo el efecto que me va tomado el conjunto.


Aquí ya estoy rellenado la mano y de vez en cuando me paso de un lugar a otro dando un toque aquí, dando un toque allí, porque en realidad es muy complicado el pintar el cuerpo desnudo de este cristo, por lo menos a mí, me está resultando más difícil de lo que yo creía debido a la dureza de la escultura. Todo sabemos el estilo que tenía Ortega Brus , -Ortega Brus es el autor de las esculturas que se representa en este cuadro-,al realizar sus obras, ese aspecto rudo y fuerte de las imágenes que lo caracterizan y le da esa personalidad.



Como iba diciendo el cuerpo del cristo tiene muchos tonos diferentes, en unos sitios ocre, en otros sitios violáceo, amoratado, en otros sitios son rojizos en fin una cantidad de tonalidades que te hacen muy complicado el alcanzar ese realismo y el natural de la escultura.
Eso te hace estar concentrado durante mucho tiempo observando los tonos de una parte de aquí y de otra parte de allá y al final termina con un dolor de cabeza y , parece mentira, pero te agota mucho; esa concentración constante en tu cerebro imaginando y buscando cual es el color y que tipo de intensidad debe tener en esa parte o en la otra parte de la anatomía de ese inmenso cuerpo, pues se te hace muy grande al tener que fijar la vista en todas las partes de la obra y de lo que uno quiere representar.


Si observáis aquí en esta foto hay parte del sudario que he pintado debajo de la axila, ojo pero de un modo brusco para que me sirva a modo orientativo así poder distraerme un poco del cuerpo y refrescar mi vista y mi mente cambiando de motivo, porque siempre, siempre el estar concentrado en una misma parte de la obra cansa y hay que irse a otra parte del cuadro y hacer algo diferente de lo que llevas horas intentado plasmar, para relajar la tensión y así después cuando vuelves al, en este caso al cuerpo del cristo, lo ves todo algo más claro.


Como creo que se puede apreciar en esta última fotografía. Ojo las heridas de la lanzada del costado y del clavo de la mano está marcada efecto para que me sirvan de orientación, no están terminadas ni mucho menos; pues parece una tontería pero al marcar la posición , en este caso la de herida del costado, me sirve para contar las costillas y hacerle el sombreado de tal forma que no ponga una costilla más ni una sombra de menos.
Y así lo llevo ahora mismo mientras he estado escribiendo este post , a las misma par, he estado sacando el maletín de la pintura y preparando la paleta junto con el aceite para rebajar el óleo y el disolvente para enjuagar los pinceles. Ya lo todo tengo preparado para seguir con el cuadro y a medida que voy pintando voy haciéndoles las fotografías para luego hacer el reportaje para ustedes. Mis queridos amigos y amigas.
Os dejo pues ahora que estoy de descanso lo quiero aprovechar en adelantar lo máximo el cuadro haber si lo termino antes de que se aproximen las fiestas de las navidades.
Espero que os haya gustado esta entrada. Esta creo que me he empleado menos en explicaros el desarrollo de la obra, pero como ya os he dicho el pintar el cuerpo de esta imagen absorbe toda la atención posible para sacarle toda esa cantidad de tonalidades diferente que hacen después que la imagen pintada parezca que sobresale del cuadro. Y otra cosa que el cuerpo o sea las imágenes del cuadro están pintadas a tamaño real, lo que hace que el cuerpo sea inmensamente grande para abarcarlo con un solo vistazo.
Un saludo y espero que no os haya aburrido con mi en este caso relato a modo de diario más bien que una explicación de la realización de la obra. pero hay tiempo, si señor hay tiempo
Gracias

Archivo del blog